Es probable que ya tengas una batería externa (power bank o como quieras llamarla); pero, si estás aquí, te habrás encontrado con la desagradable sorpresa de que esa batería externa, incluso si es de alta capacidad (por ejemplo, 20 000 mAh), no es capaz de recargar tu consola portátil a la misma velocidad con que la máquina va perdiendo la carga.
O sea, consigue retrasar el apagado de la consola, pero no es capaz de mantener el ritmo. Esto es porque tu batería externa tiene capacidad de carga alta (p. ej. 20 000 mAh), pero no tiene capacidad de transferir la energía a tu consola con la velocidad suficiente. Ya ves que son dos cosas distintas, como un camión con mucha capacidad pero incapaz de correr mucho.
Tranquilidad: esto tiene solución, y no es especialmente cara.
Lo más importante: la batería externa
Ya hemos visto que una cosa es la capacidad (la energía que puede acumular), y otra es la velocidad a la que puede enviar esa energía a la consola. Baterías externas con mucha capacidad han existido desde hace años, pero lo que te está fallando es que pueda transferir la energía a la velocidad suficiente.
Para comprar una batería externa que pueda hacer eso, necesitas elegir una con dos requisitos indispensables:
- Compatible con USB-C Power Delivery (PD)
- Salida (output) de 65 W (o más)
👉 Si no te interesan más detalles, eso sería todo. Si buscas en Amazon batería externa 65 W te saldrán bastantes resultados (eso sí, confirma los detalles en las características de la ficha del producto). Si quieres ir a tiro hecho, yo personalmente tengo esta.
Sobre los vatios (W)
Las distintas consolas portátiles tienen necesidades diferentes. Como la que más potencia necesita es la ROG Ally, la batería que sea capaz de alimentarla será capaz de alimentar a las demás. Concretamente, estas son las necesidades de las más populares:
- Asus ROG Ally: 65 W
- Steam Deck: 45 W
- Nintendo Switch: 39 W
Ahora, la parte con la que debes tener cuidado al comprar la batería externa. Es posible que en la ficha aparezca 65 W, pero debes asegurarte de que esa es la capacidad de uno de los puertos USB-C, no del total de puertos que tenga la batería.
No confundas la capacidad de entrada (input) con la de salida (output). La de entrada implica cómo de rápido puedes cargar la batería externa (cuanto más alto, mejor); la de salida, cómo de rápido puedes transferir esa energía a la consola (elige 65 W o más).
Cuidado si piensas llevarla en el avión
Por ley, no puedes llevar en el avión una batería externa de más de 27 000 mAh de capacidad. Por esta razón, la mayoría de ellas son de 20 000 mAh, con un máximo de 26 mil y pico. Por supuesto, puedes encontrarlas de más capacidad, pero solo te convienen si no piensas viajar con ellas en avión.
Para que te orientes, una batería de 20 000 mAh puede equivaler aproximadamente a tres cargas completas de la consola.
Lo segundo más importante: el cable
De nada te sirve tener una batería externa con una salida de 65 W si el cable que usas para conectar la batería a la consola no tiene tanta capacidad. Puede que tengas un Ferrari, pero, si vas por un camino enfangado, correrá tanto como un coche de hace cincuenta años.
Asegúrate de que la batería que elijas incluye un cable USB-C a USB-C. Lo normal es que sea así, pero más vale prevenir que curar. En caso contrario, puedes buscar en Amazon cable USB-C 65 W: te vale cualquiera de 65 W (o más), y están bastante baratos; asegúrate de que es de la longitud que te guste y sobre todo ¡que es de USB-C a USB-C (tiene los dos conectores iguales)!
Por último, el cargador
Lo más importante ya ha quedado dicho: una batería cuyo puerto USB-C tenga una salida de 65 W, y un cable que también admita 65 W.
Ahora bien, la cuestión del cargador no es desdeñable. Me refiero al cargador que usarás para recargar la batería externa. Estas baterías tienen mucha capacidad (normalmente, 20 000 mAh o incluso más), por lo que necesitan su tiempo para recargarse.
¡Ojo! Puedes usar cualquier cargador que tengas por casa (incluso el del móvil) con las conexiones apropiadas, pero, si no está preparado para 65 W, puedes tirarte horas y horas para recargar la batería.
Una vez más, puedes buscar en Amazon algo como cargador USB-C 65 W.
¡Pero hay buenas noticias! El cargador que usas normalmente para conectar tu consola a la pared (el que viene al comprar la consola) te vale, y seguro que es de la capacidad que necesitas. Por tanto, salvo que lo hayas perdido o se te haya roto, no tienes que comprar nada.
Por cierto, este último punto me lleva a una apreciación. ¿Qué pasa si pierdes o rompes el cargador que viene con la consola? No necesitas comprar uno oficial de repuesto, sino que te vale perfectamente con una opción mucho más barata (unos 15 €): un cargador USB-C de 65 W (o más) y un cable USB-C que admita 65 W (o más).
Resumen
Si sabes que durante un viaje largo no vas a tener acceso a un enchufe durante varias horas, necesitas darle a tu consola más energía de la que tiene la batería integrada. Para ello, necesitas como mínimo dos cosas:
- Batería externa de 65 W (o más)
- asegúrate de que 65 W es la salida (output) de al menos uno de los puertos USB-C, no del total de puertos
- la batería no puede superar 27 000 mAh si vas a llevarla en el avión
- la que yo tengo exactamente es esta
- Cable USB-C de 65 W (o más)
- asegúrate de que el cable es USB-C en los dos lados
Y esto ya no es obligatorio, pero sí recomendable:
- Cargador USB-C de 65 W (o más)
- recuerda: para esto, te vale el cargador que viene con la consola